El Papa interroga a los jóvenes y les hace una propuesta: ¿Qué quieren hacer con su vida?

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VATICANO, 02 Dic. 15.- El Papa Francisco habló de su reciente viaje a África en la Audiencia General de este miércoles en la Plaza de San Pedro . A su vez, invitó a los jóvenes a pensar en su vocación y si el Señor les llama quizás a ser misioneros y evangelizar en cualquier lugar del mundo.

Los misioneros son “hombres y mujeres que han dejado todo, la patria, desde jóvenes y se han ido allí, en una vida de tanto y tanto trabajo, a veces durmiendo sobre la tierra, toda la vida”, dijo Francisco.

A continuación contó una anécdota que le ocurrió en la República Centroafricana: “En un momento encontré en Bangui a una religiosa, italiana, se veía que era anciana: ‘¿Cuántos años tiene?’, le pregunté. ‘81’. ‘Ah, no tantos… dos más que yo, no tantos’. Estaba con una niña, y la niña en italiano le decía “abuela” a la monja. 81 años y estaba allí desde que tenía 23-24 años. Toda la vida. Y como ella muchos. ‘Pero yo no soy de aquí, soy del país vecino, del Congo, pero he venido en canoa con esta niña’”.

“Así son los misioneros, valientes. ‘¿Y qué hace usted, hermana?’. ‘Yo soy enfermera y después he estudiado un poco y me he convertido en matrona, he ayudado a nacer 3.280 niños’”.

“Toda una vida por la vida, por la vida de los otros, y como esta hermana hay muchos, muchos hermanas, muchos sacerdotes, tantos religiosos, que queman su vida por anunciar a Jesucristo. Es hermosos esto”.

El Papa continuó improvisando: “Yo querría decir una cosa a los jóvenes… hay pocos porque la natalidad es un lujo, parece, en Europa. Natalidad 0%, natalidad 1%. Pero me dirijo a los jóvenes: piensen qué hacer de su vida, piensen en esta monja y en tantas como ella, que han dado la vida y muchos han muerto allí. La ‘misionariedad’, no es hacer proselitismo, porque me decía esta hermana que las mujeres musulmanas van donde ellas porque saben que las monjas son enfermeras buenas que las curan bien, y no les hacen catequesis para convertirlas, sino testimonio, y luego a quien quiere les hacen la catequesis. ¡Testimonio! Esta es la gran ‘misionariedad’ heroica de la Iglesia: anunciar a Jesucristo con la propia vida”.

“Me dirijo a los jóvenes: ¿qué piensan, qué quieren hacer con su vida? Es el momento de pensar y pedir al Señor que te haga sentir su voluntad, pero no excluyan por favor esta posibilidad de ser misioneros para llevar el amor, la humanidad, la fe en otros países. No para hacer proselitismo, eso lo hacen otros que buscan otra cosa. La fe se predica primero con el testimonio y luego con la palabra, lentamente”.

En la catequesis, el Pontífice hizo un repaso por los tres países del continente que visitó durante seis días, Kenia, Uganda y República Centroafricana, desde donde regreso a Roma el pasado lunes 30 de noviembre.

Francisco afirmó que Kenia “representa bien el desafío global de nuestra época: tutelar la creación reformando el modelo de desarrollo para que sea equilibrado, inclusivo y sostenible”.

Sobre la capital, Nairobi, (donde estuvo el Pontífice) afirmó que “conviven la riqueza y la miseria, y esto es un escándalo, no sólo en África, sino también aquí, la convivencia entre riqueza y miseria es una vergüenza para la humanidad”.

Haciendo un repaso por los actos que celebró, subrayó que se encontró con muchos jóvenes. “En cada ocasión he animado a tomar como un tesoro la gran riqueza de esa país: riqueza natural y espiritual, constituida de los recursos de la tierra, de las nuevas generaciones y de los valores que forman la sabiduría del pueblo”.

“En este contexto así dramáticamente actual tuve la alegría de llevar la palabra de esperanza de Jesús Resucitado: ‘Sean firmes en la fe, no tengan miedo’. Este era el lema de la visita. Una palabra que es vivida cada día por tantas personas humildes y sencillas, con una noble dignidad”.

De Uganda explicó que su visita se celebró con motivo de los mártires del país, de los 50 años desde que fueran canonizados por el beato Pablo VI. El lema fue “Serán mis testigos’’ y “toda la visita se desarrolló en el fervor del testimonio animado por el Espíritu Santo”.

“Testimonio en el sentido explícito es el servicio de los catequistas, a los que agradecí y animé por su compromiso, que a menudo atañe también a sus familias”

“Testimonio como el de la caridad, que pude tocar con la mano en la Casa de Nalukolongo, y que ve comprometidas a tantas comunidades y asociaciones en el servicio a los más pobres, discapacitados y enfermos”.

“Testimonio el de los jóvenes que, a pesar de las dificultades, custodian el don de la esperanza y buscan vivir según el Evangelio y no según el mundo, yendo a contra-corriente”.

“Testimonios son los sacerdotes, los consagrados y las consagradas que renuevan día a día su ‘sí’ total a Cristo y se dedican con alegría al servicio del pueblo santo de Dios”.

Francisco dijo que “todo este testimonio multiforme, animado por el Espíritu Santo, es levadura para toda la sociedad·.

Respecto a la República Centroafricana, el Santo Padre reveló que esta visita era en realidad la primera de sus intenciones “porque el país está buscando salir de un periodo muy difícil, de conflictos violentos y de mucho sufrimiento en la población”.

“Por eso quise abrir allí, en Bangui, con una semana de anticipación, la primera Puerta Santa del Jubileo de la Misericordia, en un país que sufre mucho, como signo de fe y de esperanza por ese pueblo, y simbólicamente por todos los pueblos africanos más necesitados de rescate y consuelo”.

Haciendo referencia a las palabras del Evangelio “pasar a la otra orilla”, Francisco explicó que “significa dejar atrás la guerra, las divisiones, la miseria, y elegir la paz, la reconciliación, el desarrollo”.

“Pero esto presupone un ‘paso’ que se da en las conciencias, en las actitudes y en las intenciones de las personas”.

El Papa recordó en el la última Misa, en el estadio de Bangui, “renovamos el compromiso de seguir a Jesús, nuestra esperanza, nuestra paz, Rostro de la divina misericordia”.

“Esta última Misa fue maravillosa, estaba llena de jóvenes, un estadio joven, pero más de la mitad de la población de la República centroafricana, son menores, tienen menos de 18 años, es una promesa para ir hacia adelante”.

En la última parte de la Audiencia, al saludar a los peregrinos de lengua italiana hizo una invitación a vivir el Adviento. “El domingo pasado hemos iniciado el Tiempo de Adviento. Exhorto a todos a vivir este tiempo de preparación al nacimiento de Jesús, Rostro del Padre misericordioso, en el contexto extraordinario del Jubileo, con espíritu de caridad, mayor atención a quien está en la necesidad, y con momentos de oración personal y comunitaria”.

“Dirijo un saludo a los jóvenes, enfermos y esposos recién casados. Que el Dios de la paz les de estímulo, queridos jóvenes, para ser promotores de diálogo y comprensión; les ayude a ustedes, queridos enfermos, a mirar a la cruz de Cristo para aprender a afrontar con serenidad el sufrimiento; y les favorezca a ustedes, queridos esposos recién casados, el crecimiento de la paz y del amor en sus nuevas familias”.

Fuente: ACI Prensa.

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