EL DESARROLLO DE LA LITURGIA EUCARÍSTICA ROMANA-EN EL PRIMER MILENO DE LA ERA CRISTIANA

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Por: RV Manuel García
Arquidiocesis de Santo Domingo

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Antes de tratar el tema de la inclusión de los ritos iníciales de la Misa a partir del siglo IXde nuestra era, es beneficioso apuntalar algunas inflexionesrealizadas en la liturgia eucarística por los papas, Obispos de Roma, durante el primer milenio cristiano que maduraron el sentido de su celebración.

S. Alejandro I (118), quinto sucesor de San Pedro, inicia el desarrollo de la liturgia eucarística de la comunidad cristiana romana con la inserción en la misma del Relato de la Institución: Tomad y comer… Tomad y beber… Esto es mi cuerpo… Esto es mi sangre… Haced esto en conmemoración mía, fórmula reservada al sacerdote como consagración de las ofrendas de Pan y Vino.

La necesidad de una mayor participación activa de los miembrosde la comunidad motivó al papa S.

Sixto I (125) a disponer durante el Sanctus, Sanctus, Sanctus, junto con el sacerdote,que todos los participantes también losrecitasen en voz alta.

Como mencionamos en nuestra anterior entrega, el rito romano debea S. Telesforo (136), junto a la inclusión del Gloria in excelsis Deo (el himno másantiguo, compuesto en fecha previa ala redacción final de los Evangelios yun número importante de escritos del Nuevo Testamento) y la celebración dela Misa de la Natividad del Señor del 25 de diciembre, o misa del Gallo, el inicio de la Eucaristía semanal, de manera queno solamente fuese anual, en fecha del14 de Nisán, como acontecía en otras comunidades de oriente.

La pascua semanal será la cimientepara la estructuración del domingocomo Día del Señor u Octava Dies. Esto propicia el ensamblaje del añolitúrgico con la implementación de7 semanas penitenciales, a modo decuaresma prepascual, con el objetivo de alcanzar una mayor perseverancia de los miembros de la comunidad de lavida cristiana.

S. Aniceto (166) dispone que seanormativa la celebración de la pascua semanal en lugar del sábado, día de descanso judío, lo que redundará endos celebraciones fijas con carácter desolemnidad en el ámbito cristiano: lapascua anual y la pascua semanal.

En la lucha contra el arrianismo, doctrina que devalúa la divinidad de Jesucristo, S. Julio I (352), al acoger a San Atanasio, Padre y Doctor de la Iglesia, en Roma tras sufrir el exilio por su defensa de la naturaleza divina del Hijo de Dios, elpapa estructura un puente litúrgico entre occidentales y orientales que tiene comoextremos la celebración eucarística de la Navidad y la celebración de la Epifanía

del Señor en la capital imperial.

Después de la gran convulsión arriana, el papa S. Dámaso I (384), estableceel latín como idioma oficial de laliturgia romana y un texto oficial para la proclamación de las Sagradas Escrituras, la Vulgata, obra realizada por San Jerónimo, Padre y Doctor dela Iglesia, de acuerdo a la doctrina mas preclara posible para su época y para el futuro de la vida espiritual de laIglesia latina.

La penúltima referencia del primermilenio cristiano a la hora de conocerla historia de la Santa Misa se debe a S. Gregorio magno (604), Padre y Doctorde la Iglesia, con la inclusión, previa ala comunión, de La Oración del Señor o Pater Noster a manera de síntesis de toda la celebración eucarística.

Concluimos este análisis histórico litúrgico con la medida simbólicaque empleó el papa S. Sergio I (701) para enfrentar el crecientecesaropapismo o intrusión del poder temporal en los asuntos doctrinaleseclesiales exclusivos de los pastores, al introducir el Agnus Dei o el Cordero de Dios previo a la comunióneucarística para contrarrestar laprohibición del emperador Justiniano II de representar a Jesucristo comoCordero en los murales de lasbasílicas y en la iconografía litúrgica. La respuesta imperial que se habíahecho una lastimosa costumbre fue enviar tropas a Roma con órdenes de llevar prisionero al papa a la capital Constantinopla para someterle,empresa que fracasó este caso.

Las coordenadas presentadas en estaentrega sirvieron como referencia para la reforma litúrgica del ritualde la celebración de la Santa Misaque comenzó a gestarse durante elpontificado del papa Pio XII (1958) y que disfrutamos hoy día.

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