Multitud acude a Marcha de la Fe 2015

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Jose Monegro

Cientos de feligreses de la arquidiócesis de Santo Domingo, acompañados de más de decenas de sacerdotes y diáconos realizaron este viernes 20 de febrero su tradicional “Marcha de la Fe”, que en esta ocasión estuvo dedica a la Vida Consagrada.

La multitud recorrió varias cuadras del ensanche Bella Vista, de esta Santo Domingo, hasta reunirse en la Casa San Pablo, clausurando la jornada que se realiza cada año el viernes posterior al miércoles de ceniza.

La procesión fue encabezada por el obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Santo Domingo, monseñor Amancio Escapa.

Posteriormente, al encabezar la eucaristía, Escapa, quien estuvo acompañado del también obispo auxiliar Víctor Masalles, sacerdotes y diáconos, proclamó la necesidad de fortalecer el vínculo de la familia y al mismo tiempo vivir una vida consagrada.

Significó que en la eucaristía recordaba fundamentalmente la familia y la vida consagrada.

“Durante todo el año estamos viviendo en esa dimensión, de la familia y de la vida consagrada”, manifestó.

Los feligreses que habían caminado proclamando la vida, escuchaban el mensaje de Escapa, muchos de ellos portando letreros y pancartas con tres mensajes reiterados: “Déjalos nacer, Ratificar el Código Penal y Los bebés no saben de leyes”.

“La vida consagrada con un año que el Papa ha querido consagrar a dimensión, y nosotros, uniendo los dos temas, decimos, la vida consagrada es parte de tu familia”, subrayó. Dijo que familia y vida consagrada son las dos caras de una misma moneda para llegar a la meta.

“Podemos decir que la familia es la perfección de la obra de Dios creador: hombre y mujer los creó”, explicó.

A pesar de la llovizna que se intensificaba a intervalos tanto en la caminata como en la misa de acción de gracias, los asistentes permanecieron invariables en su actitud de alabanzas y cánticos. Monseñor Escapa hizo énfasis en que sin la unión del hombre y la mujer no sería posible el nacimiento del ser humano, al hablar de la consolidación de la familia.

Proclamó que con eso se afirmaba el matrimonio entre hombre y mujer.

“Decía el papa San Juan Pablo II, la vida consagrada es un don para la Iglesia”, expuso.

Se cuestionó qué sería de la Iglesia sin los religiosos, como decía Santa Teresa de Jesús.

La actividad fue coordinada por la Unión de Movimientos Católicos de la Arquidiócesis de Santo Domingo.

Al termino de la misma, monseñor Amancio Escapa dio una bendición especial para todos los religiosos y religiosas que asistieron al evento.

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