¡TAZALÁS, PRIORÍZALAS Y PONLES PASIÓN!

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POR:
MANUEL LAMARCHE
CC#809

Trazarte metas, priorizarlas y ponerles pasión es esencial
para tener un año de éxito profesional, familiar, apostólico, pues, si no sabes hacia dónde vas, si solo vives por vivir, si haces por hacer sea lo que sea que llegue, sin entrega, sin empuje, sin amor, «sin ebre», será muy difícil que sientas la satisfacción interior de haber avanzado, de haber sido un mejor tú, para tu propia superación personal, para mayor gloria de Dios y para bien de los demás.

Por eso vale la pena que hoy te preguntes: ¿Qué anhelas lograr? ¿Cómo te ves a ti mismo en el futuro? Y más aún: ¿Qué estás haciendo por alcanzarlo? Pues no se puede vivir sin un norte hacia el cual dirigirse, sin una tierra prometida que conquistar, con intenciones sin acciones. Recuerda que de lo que siembres hoy ¡lo cosecharás mañana! Verás mañana los resultados de lo que haces hoy.

El principio del año es quizás la mejor época para trazarnos nuevas metas, las cuales deben estar alineadas con el plan de Dios para nuestra vida,

por eso antes de plasmarlas en papel o en digital, póngalas en las manos del Señor por medio de la oración, pídale su Espíritu Santo y que sea Él quien las inspire en su corazón. Pero, tan pronto así lo haga, tan pronto identi que sus propósitos para este nuevo año, por favor ¡Priorícelos!, ¡Deles valor!, ¡Póngales el carácter que merecen!, ¡Deles calor! ¡Póngales pasión! ¡Póngales empuje!

¿Cuántas veces nos trazamos metas pero no le damos el carácter que merecen y por esto (entre otras posibles razones) no vemos los resultados esperados? ¿Cuántas veces las vamos postergando por no priorizarlas?…

Cuantas veces llegan personas, viajes o compras de oportunidad, trabajos inesperados o «picoteos», en los que ponemos nuestra atención por uno o varios momentos y sin darnos cuenta desenfocan los proyectos que el mismo por Dios nos ha revelado que tiene para nosotros.

Muchas veces somos muy complacientes, cedemos ante lo que llega inesperadamente y dejamos de lado lo que soñamos, en ocasiones, quizás en más de las que nos damos cuenta, nos cuesta decir que no a las urgencias de momento y terminamos postergando nuestras metas.

Sucede que cuando estás trabajando en un proyecto personal que has puesto en manos de Dios y de repente te llaman y te dicen: – Hermano, discúlpeme, yo sé que le estoy llamando a último momento, pero necesitamos de su ayuda, y solo contamos con usted… Y ahí va usted y le responde: Wao, me llamó justo ahora y estaba trabajando en algo… (y hay veces en que usted ni dice que está ocupado en algo personal)… pero, de acuerdo hermano, cuente conmigo que yo resuelvo…

Ahora bien, yo le pregunto: ¿Acaso lo que usted realizaba en ese momento no también es una obra entregada al Señor a través de la cual Él se podrá glorificar? ¡Cuánto nos cuesta decir que no, prudentemente! Nos falta el carácter para decirles: – Discúlpeme estimado hermano(a) pero no puedo, pues tengo un compromiso que cumplir ahora, pero puedo ayudarle en tal momento, ¿Qué le parece? Ojo, no se trata de no colaborar o ayudar al hermano, pero, debemos aprender a poner cada cosa en su lugar, pues solemos darle prioridad a las urgencias y nos convertimos en «apaga fuegos» «en el que resuelve…» de todo y lo de todos, dejando de lado nuestros sueños, y nalmente, quedamos insatisfechos con nosotros mismos y realizando un trabajo mediocre para Dios.

Dios es un Dios de orden, quien merece lo mejor de nosotros, por lo que pienso que las cosas que vienen de repente, «de corre corre», deben ser vistas con cuidado y puestas en el lugar correcto.
La obra del Señor merece la excelencia, no la prisa, por eso es necesario trazarnos planes claros, orientados a darle mayor gloria a Él, ser disciplinados con los mismos, que seamos persistentes, organizados, comprometidos con estos, priorizarlos y sobretodo ponerles pasión. Así veremos cumplirse en mayor plenitud la voluntad perfecta de Dios en nuestras vidas y hallaremos más paz, gozo día a día y le daremos lo mejor de nosotros. Por eso recuerda:

¡Trázalas, priorízalas y ponles pasión!

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