¿POR QUÉ BRINDAMOS AL SEÑOR UN COMPROMISO TAN LIMITADO?

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Por: Henry Valenzuela
Predicador católico
Facebook: Henry Valenzuela predicador

Como seres humanos siempre se nos presentaran obstáculos a la hora de darle un servicio de calidad al Señor. En muchas ocasiones nosotros seremos el principal obstáculo.

Lo que busco con este artículo es resaltar algunas causas que nos impiden brindar un buen servicio. Partiendo de experiencias, testimonios y observaciones.

Algunas causas pueden ser que:

DUDAMOS DEL AMOR DE DIOS: (No estamos SEGUROS)

Sabemos que Dios nos ama, pero no nos sentimos amados por Él, que es diferente.

Solo seremos capaces de entregar a Dios las riendas de nuestra vida cuando estemos convencidos de que él nos ama más de lo que nos amamos nosotros mismos.

El día en que de verdad sepamos que Dios nos ama y lo experimentemos en nuestro corazón, Seremos capaces de entregarnos y asumir un compromiso real con Él.

PORQUE NO CONFIAMOS SUFICIENTEMENTE EN ÉL:

Confiar significa estar seguros de que Dios va a actuar conforme a sus promesas, aunque todas las circunstancias parezcan contradecirlo. Confiar es estar seguro de que la semilla tiene poder para crecer y dar frutos donde se siembra. Es lanzar la red del Evangelio en todas partes, seguros de que la obra es del Señor y no depende de nosotros mismos.

Si Dios se ha valido de tantas personas que parecían tan limitadas y hasta pecadoras, ¿qué no podrá hacer a través de nosotros???

PORQUE NO VEMOS FRUTO:

Somos totalmente impacientes, sembramos la semilla del evangelio, de nuestro trabajo, de nuestro esfuerzo y ya queremos ver los frutos.

¡No tenemos la paciencia del labrador que espera día tras día, porque nosotros al día siguiente de echar la semilla estamos revisando a ver si ya creció! Y si no hay nada nos decepcionamos y hasta queremos titar la toalla. Tenga presente que nuestro trabajo es sembrar con paciencia y alegría.

NO NOS COMPROMETEMOS PORQUE NO ORAMOS:

Nos falta oración. Hemos oído tanto hablar del tema y no le hacemos caso y llegamos a criticar aquellas personas que sacan espacio de su tiempo para hacerlo.

Si no oramos, no nos comprometemos. Una vez escuche un predicador decir que «Si no oramos, es mejor que ni nos comprometamos»… Estoy completamente de acuerdo con esta afirmación, si estamos en una empresa nos debemos a un jefe o supervisor y debemos escuchar sus pautas, pues en la oración es que Dios quiere hablarte, tocarte y trazarte las pautas necesarias para vivir una vida de gracia.

NOS FALTA COMUNIDAD…

Andamos solos, nos cansamos y no hay quien nos ayude… Nos debilitamos y no acudimos a nadie que nos fortalezca… Andamos solos…

La vida cristiana no se puede vivir como llaneros solitarios, nos hace falta un grupo de personas, que nos animen, corrijan y nos acompañen en este caminar. Gente que te ayude a luchar, a reír y hasta llorar. Por eso la importancia de pertenecer a una comunidad, grupo, ministerio donde encontraras personas tan diferentes, pero a la vez tan igual. Y el estar juntos nos ayuda a crecer…

PORQUE NOS GUSTA SELECCIONAR NUESTRO COMPROMISO…

Sí, me comprometo, pero en este campo, con esta gente, con este cargo… y nos gusta escoger dónde servir al Señor. Y casi siempre escogemos los servicios que nos dan, un poquito más de ventajas humanas, un poquito más de ascendencia sobre los demás… Servimos al Señor, pero donde nos conviene a nosotros… Nos gusta servir al Señor, pero no nos gusta servir a los hijos del Señor.

Porque todavía no entendemos que: «HAY MÁS ALEGRÍA EN DAR QUE EN RECIBIR».

Todavía prevalece en nosotros el criterio mundano de que es mejor que a mí me den, que a mí me sirvan, en lugar de yo dar, de yo servir.
Todavía pensamos que el más grande en este mundo es el que es servido, no el que sirve, y por eso no estamos dispuestos todavía al servicio…

PORQUE NOS FALTA SANACIÓN INTERIOR…

Esta es una razón importante por la que no nos comprometemos. O hacemos un compromiso a medias. Todos llevamos heridas en nuestra vida, todos hemos sido heridos y tenemos nuestros complejitos particulares… Estos traumas o heridas profundas nos impiden comprometemos. Con ellas a cuestas no podemos comprometemos.

¿QUÉ HACER? Ponernos a los pies de Jesús para que nos dé sanación interior y haga que nos comprometamos con Él. Todos necesitamos sanar continuamente. Incluso aquellos que ya estamos en un servicio más continuo y más permanente, con más razón; necesitamos sanación interior porque en ese caminar seguimos recibiendo heridas, críticas, desprecios. Tenemos nuestros conflictos con otras personas o con otros grupos.

Dios anda buscando hombres y mujeres que se donen y se comprometan con Él. Para que así muchos conozcan lo bueno, maravilloso y misericordioso que es el Señor.

Te invito a servir con alegría, Dios cuenta contigo. Recuerda que: yo soy la Iglesia, tu eres la Iglesia, ¡Somos la Iglesia del señor y tenemos que edificarla!

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